
Pensé sinceramente en no ir, pues sería escuchar el mismo diagnostico y
recibir los mismos medicamentos… pero decidí cumplir con aquella cita que había
sido acordada con semanas de antelación.
Tan solo llegar el destino continuó
jugando de manera extraña, en la mañana un despertador que no despertó de su
largo sueño y ahora un cambio de última hora en la asignación del médico que me
atendería.
Tomé el nombre de la Doctora
asignada con cierta duda y esperé…. Al mismo tiempo me perdía en mis
pensamientos, aquello que me venía tan común en los últimos días….
Una voz delicada pronunció mi
nombre… y me trajo de un tirón a la realidad…
Me levanté de mi silla de espera
e ingresé al consultorio…
Tan solo ver aquellos ojos
mágicos entendí que nada había sido casual y que había valido la pena regresar
a la realidad…
Ante mi una mujer de ojos negros
con brillo mago, con voz dulce casi con un suspiro… con manos delicadas que
estoy seguro son dueñas del don de sanar….
Trato de recordar las preguntas
que me hizo y tan solo recuerdo su rostro fijo ante mis ojos…. Es verdad…. Y el preciso momento cuando sus manos se
posaron sobre mi rostro para revisar mi mejilla… fue el momento exacto cuando
entendí que nada sería igual….
Luego de unos minutos la consulta
había terminado… aunque quería quedarme por unos minutos más, quizás unas horas
aunque estaría bien unas cuantas eternidades más pensé….
Lo que sí está claro que desde
aquel domingo no soy el mismo… me acompaña una sonrisa delicada como una nube
de cielo de verano, dos estrellas que son sus ojos y una sensación extraña de
haber conocido a una persona especial……
JALE
P.D: dedicado a una mujer de ojos magos y mirada transparente…. y manos que
invitan a soñar…