
Aquel caminante soñaba con encontrar a su princesa
verdadera, una mujer con un corazón noble,
con ojos sinceros, y un espíritu
soñador, soñaba encontrar a una princesa
a quien cuidar y proteger, pero sobre todo amar y envejecer a su lado.
El caminante nunca dudo que la princesa de sus sueños
llegaría a su vida y una noche de noviembre aquel milagro se dio…. Aquella
princesa era real, como Dios lo había prometido estaba a mi lado.
Hoy ese caminante te mira
a los ojos, y te dice que te ama, que promete cuidarte, protegerte,
amarte, pero sobre todo ser tu compañero hasta el último día que Dios le
permita respirar.
Caminaré de tu mano,
porque juntos de la mano y con Dios a nuestro lado nada ni nadie nos podrá
vencer….
Mariuxi, Te amo y te juro por mi vida que este amor que hoy expongo ante vos y ante Dios, es para Siempre….
Te amo mi princesa…..
P.D: Te amo y este amor no tiene limites... porque lo nuestro es eterno....